Tengo la firme convicción de que la historia es la principal herramienta de manipulación de la sociedad. Para poder conseguir algo de de las personas -su voto, su apoyo económico, su aplauso, su compasión, su amor o su odio-, se le cuenta una historia. Pero la historia que se cuenta no es más que un relato, un fragmento seleccionado de lo que interesa transmitir. Ese relato puede ser manipulado, edulcorado o endurecido, o falseado. También se pueden coger leyendas y disfrazarlas de verdad. Si la sociedad que recibe la información no está preparada para aplicar un juicio crítico, está condenada a creer cualquier historia que se le quiera contar. Por eso también creo que si conocemos la historia de forma más completa y multifocal, podremos construir una sociedad mejor. Es importante conocer cómo se suceden los cambios históricos desde las aportaciones de los grupos sociales vulnerados, en lugar de exponerlos a partir de hitos, promovidos por las élites sociales y situando al hombre blanco como protagonista omnipresente.

Ilustración de @clio_ilustraciones

Las historiadoras del arte sabemos que el contenido de nuestras carreras está sesgado, que solamente incluye la historia del arte de los hombres blancos de occidente bien posicionados y que los valores se han colocado a la medida de las tareas relegadas a estos. Terminamos normalizando la “inexistencia” de mujeres en el arte y en la historia. Y no hablemos de las personas racializadas. Los profesores de las universidades (y lo escribo en masculino porque la inmensa mayoría son varones) siguen desalentando a las alumnas a hacer trabajos sobre mujeres, argumentando falta de relevancia en la obra de estas y una supuesta carencia de fuentes con las que investigarlas.

Trabajando la igualdad en los institutos de educación secundaria.

En algunos centros de educación secundaria se elaboran planes de igualdad con actividades para que el alumnado conozca personajes históricos vulnerados como mujeres, personas racializadas, con diversidad funcional, del colectivo LGTBIQ+, etc.

Me reuní con profesorado interesado del Instituto de Educación Secundaria Delgado Hernández, de Bollullos par del Condado (Huelva), para contarles mi enfoque y metodología en dar a conocer la historia de las mujeres, me contaron qué deseaban y les propuse tres temáticas.

Estas se han llevado a cabo en tres charlas, en distintas clases de 4º de ESO, 1º y 2º de Bachillerato. Las materias de las que procedía el alumnado cuyo profesorado ha solicitado que asistiera son: historia, historia de España, historia del arte, mitología, patrimonio, psicología y lengua.

Sojourner Truth pronunció en 1851 uno de los discursos más importantes de la historia en la lucha por la consecución de la igualdad de derechos: «¿Acaso no soy una mujer?».

El objetivo de las charlas que imparto no es que el alumnado retenga datos -como nombres, fechas o características estilísticas de obras-, sino que reconozca la existencia imprescindible de las mujeres en la historia, que tome conciencia sobre su exclusión en la historiografía, que reflexione acerca de la violencia y misoginia con la que se la representa y que adquiera la capacidad de detectar la presencia y protagonismo de las mujeres entre las líneas de sus libros de historia y entre las salas de los museos que visiten.

Algunas artistas imprescindibles en la historia del arte.

Las mujeres en la antigüedad grecolatina y la mitología clásica.

Nosotras hacemos la revolución.

Para mis charlas empleo presentaciones con diapositivas para el refuerzo visual como apoyo a las explicaciones, además de incitar a la participación del alumnado con preguntas y conversaciones. Dejo por aquí los enlaces de los sitios de donde tomo ilustraciones históricas:

GRACIAS

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