Édouard Manet. “Le déjeneur sur l’herbe”, 1863. Musée d’Orsay, París.

Seguro que habéis visto decenas de veces este cuadro. Se trata de Le déjeneur sur l’herbe (El almuerzo sobre la hierba), del pintor impresionista Édouard Manet.

También es muy conocido Olympia, del mismo pintor. Se trata de la misma mujer en ambos cuadros, a quien Manet contrató como modelo y representó en muchas obras.

Édouard Manet. “Olympia”, 1863. Musée d’Orsay, París.

Trabajó como modelo además para muchos otros pintores impresionistas, como Alfred Stevens, Degas, Norbert Goeneutte, Étienne Leroy, Toulouse Lautrec, Norbert Goeneutte, etc. Está en los museos más famosos del mundo. Todos la conocen sin saber nada de ella. Se trata de Victorine Louise Meurent (1844 – 1927), hija de un bruñidor de bronce y una modista, vivió en el barrio Nouvelle Athènes, calle Bréda, 25 (hoy calle Henry Monnier) de París.

Victorine Louise Meurent

Fotografía de Victorine Meurent, 1865. Bibliothèque nationale de France.

Victorine-Louise Meurent se inscribió con dieciséis años años como modelo en el estudio del pintor Tomas Couture. Los biógrafos de Manet han acordado durante mucho que el artista había visto por la primera vez a la modelo en el taller de su antiguo maestro. Lo más probable es que el encuentro tuviera lugar a través de otro pintor, Alfred Stevens, quien acostumbraba a contratarla de modelo para sus obras. Fue en el estudio de Stevens donde comenzó a pintar Mademoiselle V. en costume d’espada, el primer lienzo donde Victorine posa para él. Entre 1862 y 1873, Victorine posó en numerosas ocasiones para el pintor.

Édouard Manet. “Mademoiselle V. en costume d’espada“, 1862. The Metropolitan Museum of Art, Nueva York.
Édouard Manet. “La chanteusse de rue”, c. 1862. Museum of Fine Arts, Boston.
Édouard Manet. “The Guitar Player“, 1866. Hill-Stead Museum.
Édouard Manet. “La Femme au perroquet”, 1866. The Metropolitan Museum of Art, Nueva York.
Édouard Manet. “Le cheman de fer”, 1873. National Gallery of Art, Washington.

Es necesario denunciar que en Historia del Arte se nos ha contado y se sigue contando que la modelo de Olympia es una prostituta, amante o puta de los impresionistas, un dato que no está demostrado. Yo, personalmente, pensaba que mi profesora de la asignatura de Historia del Arte en Bachillerato nos había contado este dato de manera aislada. Pero ayer vi en el Twitter de @PepeSutullenaLa tildaron de prostituta (algo que hoy en día se sigue haciendo)“, lo que me hizo darme cuenta de que no fue únicamente mi profesora del Bachillerato, sino que cada vez que se enseña la obra de Olympia se presenta a la modelo como prostituta. Por esta razón he querido hacer este pequeño artículo. Continúo con su historia.

Tras emprender a principios de la década de 1870, un viaje a América, la joven se dedicó a pintar. A partir de 1875, tomó lecciones en l’Académie Julian y con el pintor Étienne Leroy. Debemos pensar que progresó bastante, porque desde el siguiente año sus obras fueron aceptadas en el Salón de París. Este autorretrato cautivó al jurado:

Victorine Meurent. “Autorretrato”, c. 1876. Colección particular.

Sobre un fondo negro destaca el busto de la joven representada de tres cuartos, con semblante serio. En un marcado juego de claroscuros, Victorine deslumbra su delicada piel blanca de pelirroja con una violenta frontal. Fija la mirada del espectador en sus ojos verdes. Lleva un elegante vestido de seda amarilla y una flor en su espeso cabello pelirrojo.

Victorine Meurent expuso nuevamente en en el Salón en 1879, con Une bourgeoise de Nuremberg au XVIe siècle (obra desaparecida), en 1895 y 1904, exponiendo en total hasta en seis ocasiones. En 1903 entró a formar parte de la Société des Artistes Français, una prueba de su reconocimiento oficial, aunque han quedado muy pocas obras atribuidas.

A comienzos del siglo XX se marchó de París con su amiga Marie Dufour, profesora de piano, para vivir en una casa en Colombes. Victorine se especializó en pintar animales de compañía, un género popular entre la burguesía, y dio clases de guitarra, instrumento que nunca abandonó.

Victorine Meurent. “Le jour de rameaux”, c. 1880. Musée municipal d’art et d’histoire de Colombes.
Victorine Meurent. “Jup”.
Victorine Meurent. “Le Briquet”. Musée municipal d’art et d’histoire de Colombes.

Muchísimas mujeres que vemos representadas en las obras de arte fueron, además, artistas, no solamente modelos y mucho menos prostitutas. Victorine Meurent es una de tantas artistas injustamente olvidadas y vilipendiadas.

En el canal de YouTube del Musée d’Orsay hay una conferencia sobre ella, dentro de un ciclo de conferencias que se llamó “Faire oeuvre. La formation et la professionnalisation des artistes femmes aux XIXe et XXe siècles”.

“Aspiration and Negotiation: Model-Artist Victorine Meurent in Her Time and in the History”, por Art Yelin Zhao, Universidad de Leeds. Auditorio del Musée d’Orsay, 20 devseptiembre del 2019.

Espero que os haya gustado. Podéis dejarme vuestras impresiones o dudas en comentarios. No olvidéis que tenéis mucha información sobre Historia del Arte en Sevilla y en general, en Twitter e Instagram, así como un canal en Telegram. Si queréis una visita guiada en Sevilla con perspectiva de género, podéis contar conmigo, como guía de la Junta de Andalucía.

Os espero en el siguiente artículo.

Bibliografía:

4 respuestas

  1. Tienes toda la razón la mundo: yo siempre había oído que Olimpia era una prostituta con explicación de la interpretación totalmente coherente con los elementos del cuadro además. Es impresionante cómo ha deformado la visión del arte y de las mujeres en el arte nuestra trayectoria de interpretación masculina del mundo

    1. Así es, Lola. Es lo que sucede cuando leemos o escuchamos, que asimilamos las interpretaciones de otros como si fuesen ciertas, con sus intereses y prejuicios, sin darnos cuenta.

    1. Gracias a ti por leerlo. En cuanto me percaté de que no era cosa únicamente de mi profesora, sino que se trataba de algo expandido, me puse a escribir este post. Además, tener “poca moral”… era común entre los artistas en esa época en París, ¿no crees? jeje.

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