Es importante comprender la importancia histórica de este monumento, porque ha servido para las Tres Religiones del Libro: el Judaísmo, el Islam y el Cristianismo. Es el único templo de la ciudad que conserva restos de las tres religiones.

PATRIMONIO

Se declaró Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento, en 1995. Se realizaron labores arqueológicas y de restauración entre 2010-2015.

MEZQUITA

El primer templo de culto que existió aquí fue una mezquita califal, cuando Sevilla se hallaba bajo dominación musulmana. El eje de la planta de la mezquita era perpendicular a la iglesia que vemos en la actualidad. La mezquita tenía patio y sala de oración de planta cuadrada dividida en tres naves perpendiculares separadas por columnas, estando el patio de abluciones junto a la nave izquierda y el mirhab en la nave derecha.

Planta de la mezquita
Antiguo acceso de la mezquita, por el patio de abluciones

SINAGOGA

Cuando Fernando III conquista Sevilla y la ciudad pasa a dominación cristiana, los actuales barrios de Santa Cruz y de San Bartolomé pasaron a ser la judería. Y fue la de mayores proporciones de toda la Península Ibérica. En 1252 Alfonso X concedió las tres mezquitas que estaban dentro de aquel espacio para ser convertidas en sinagogas.

Plano de la judería de Sevilla con tres sinagogas

A este templo se le modificó la orientación, cambiando el eje, se amplió hacia el este (Jerusalén), donde se colocó la cabecera, conformando una planta basilical de tres naves, como vemos actualmente. Esta sinagoga estaba anexa a la residencia de Yusuf Pichón, tesorero mayor de Castilla durante el reinado de Juan II.

Planta de la sinagoga

Todavía se conserva un friso de arquillos ciegos ocultos bajo las copias de los cuadros de Murillo, en las bóvedas de la nave central, similares a los de Santa María la Blanca de Toledo.

1391 – PROGROMO

La sinagoga se utilizó hasta el Progromo del 1391. En esta gran masacre alentada por el arcediano de Écija, Ferrán Martínez, parte de la población civil cristiana asaltó las puertas de la Judería y masacró a unos 4.000 judíos, con la incautación de sus bienes. Esta masacre conllevó en poco tiempo la desaparición de la Judería de Sevilla y se adaptaron sus espacios a usos de los cristianos: las sinagogas se adaptaron a iglesias, los palacios judíos se adaptaron a palacios de nobles de la ciudad, etc.

Dos sinagogas fueron transformadas en iglesias, se adscribieron a la catedral bajo la advocación de Santa Cruz y de Santa María de las Nieves, y tras 1482 también una tercera, con el nombre de San Bartolomé.

IGLESIA SANTA MARÍA DE LAS NIEVES

Transformación de la sinagoga a iglesia:

Esta iglesia pertenecía a la Catedral de Sevilla y dependía de ella, como capilla utilizada para el culto por los canónigos, quienes también la patrocinaban, por lo que los artistas que trabajaron en ambos templos son los mismos: la crème de la crème del arte en Sevilla.

MARIANISMO

Antes de seguir hay que aclarar qué significa Inmaculada Concepción: es el privilegio por el cual la Virgen es la única que habría sido concebida sin pecado. La mujer elegida por Dios para ser la Madre de su Hijo debía ser una criatura excepcional, limpia de toda mancha, con dos privilegios exclusivos:

El debate entre maculistas e inmaculistas y el rol de Sevilla en la defensa del misterio, es un tema interesantísimo que he decidido dejar para otro post. Aquí lo resumo brevemente porque es imprescindible en la historia de la iglesia de Santa María la Blanca.

Maculistas VS Inmaculistas.
Con mancha o sin mancha, esa es la cuestión.

Las dos grandes órdenes mendicantes fundadas en el siglo XIII, dominicos y franciscanos, rivalizaban en devoción a la Virgen, se situaron bajo su protección y propagaron la devoción mariana. Pero la diferencia de si la Virgen es pura in-útero o ex-útero fue difundida por las órdenes y dividió a la sociedad en dos bandos.

Como la creencia de la Inmaculada Concepción no tiene ningún fundamento en las Sagradas Escrituras, los Padres de la Iglesia no osaron atribuir a María la exención del pecado original, que reservaban sólo a Cristo. A pesar de todo, la creencia en que la Virgen estuvo exenta de la mácula del pecado original desde su concepción, fue ganando terreno.

El rol de Sevilla en la defensa del Misterio.

En 1613 surgió en Sevilla un escándalo debido al sermón de un fraile dominico: “La Virgen fue concebida y luego santificada”. Esto conmocionó a los inmaculistas que, para involucrar al pueblo en la defensa de la Inmaculada Concepción, usaron las artes visuales, la imprenta y las ceremonias.

Ante los escándalos entre maculistas e inmaculistas y el grave conflicto social que se desató en Sevilla, el arzobispo presentó el problema ante rey. Y así, el conflicto se llegó a convertir en un problema de Estado.

La misión sevillana en Madrid fue el detonante de la creación, en 1616, de la Real Junta de la Inmaculada Concepción, un organismo estatal que centralizaría las acciones de la Monarquía para promocionar el misterio mariano. En 1616 se celebró en Sevilla una de sus mayores fiestas.

Juan de Roelas, “Alegoría de la Virgen Inmaculada”, de 1616. Museo Nacional de Escultura (Valladolid)

De Sevilla salieron embajadores con cartas dirigidas a Roma. Con el apoyo de la monarquía hispánica, se obtuvieron una serie de decretos favorables.

1617 y 1661 – PABLO V Y ALEJANDRO VII

En 1617 Pablo V envió el decreto Sanctissimus Dominus noster, que les permitía expresar públicamente la opinión siempre que no atacaran la contraria, mientras que a los detractores se les prohibía su expresión pública. En Sevilla se hicieron concursos para que los artistas propusieran obras de exaltación a la Inmaculada Concepción. Se hicieron muy famosas las glosas de Miguel del Cid, que todo el mundo cantaba:

Todo el mundo en general
a voces, Reina escogida,
diga que sois concebida
sin pecado original.

Francisco Pachecho, “Inmaculada con Miguel del Cid”, de 1619. Catedral de Sevilla.

1661-1665 – LAS OBRAS

En 1661 el Papa Alejandro VII envió el Breve del Misterio de la Concepción, la constitución apostólica Sollicitudo omnium ecclesiarum, por el que la Santa Sede apoyaba el culto de la Inmaculada Concepción. Debido a este hecho, Santa María la Blanca experimentó una gran transformación:

Los promotores del programa decorativo:

La dirección de las obras:

1665 – LA CONSAGRACIÓN

La consagración se realizó el 5 de agosto, día de Nuestra Señora de las Nieves, la advocación del templo. Se hizo una procesión por el barrio y una exhibición de arquitecturas efímeras y adornos de fachadas con lienzos de Murillo, Alonso Cano, Pacheco, Ribera, Herrera el Viejo y el Mozo, Rafael, Rubens, Tiziano o Rembrandt. Este evento fue la mayor exposición de pinturas al aire libre que se ha celebrado en España.

Reconstrucción del altar efímero con ocasión de las festividades por la inauguración de la iglesia Santa María la Blanca de Sevilla en 1665, según dibujo del profesor Alberto Oliver. Fotomontaje de Manuel García Luque.

FACHADAS

La fachada lateral a la calle Archeros tiene una portada de arco peraltado con tímpano cegado, flanqueada por dos columnas reaprovechadas de capitel corintio tardorromano o visigótico.

La fachada principal tiene forma de torre-fachada, con el cuerpo inferior con vano apuntado abocinado, decorado con puntas de diamante sobre la que figura una inscripción:

HAC EST DOMVS DEI ET PORTA COELI. 1741
(Esta es la Casa del Señor y Puerta del Cielo)

La torre se divide en tres cuerpos, siendo el tercero la espadaña, añadida en el siglo XVII.

Los paramentos conservan pinturas murales y esgrafiados, con motivos geométricos en forma de sillares, ladrillos, rombos, círculos, etc., una decoración muy desarrollada en Sevilla en los siglos XVII-XVIII.

YESERÍAS

Sobre el diseño y ejecución de las yeserías, unos autores lo atribuyen a Pedro y Miguel Borja y otros a Pedro Roldán.

En la bóveda central y cúpula: motivos vegetales con guirnaldas, mazos de frutas y flores, mascarones, querubines y macollas caladas, cuatro niños en las pechinas y angelotes que sujetan la peana con una reproducción de la Giralda.

En las naves laterales: imágenes de la Giralda y jarras de azucenas, que son los elementos del escudo del Cabildo, institución de la que dependía la iglesia y a la que pertenecía su promotor Justino de Neve.

En los laterales del coro: los retratos podrían ser de la marquesa y del marqués de Villamanrique, que tenían un acceso directo y privado desde la iglesia hasta una capilla en su palacio. O bien podrían ser retratos de Felipe IV y Mariana de Austria, debido a la gran significación que la causa inmaculista tuvo para la Monarquía Hispánica y el empeño de los monarcas en la aprobación del Dogma.

PINTURAS MURALES

Conforma un programa iconográfico relacionado con la pureza de la Inmaculada Concepción. El diseño de las plantillas pudo haber sido realizado por Murillo y ejecutado por Alonso Pérez.

RETABLO DE LA PIEDAD

Es el único conservado de la etapa renacentista, puesto que las demás obras se reemplazaron por otras posteriores. El matrimonio de Melchora Maldonado y Francisco Ortiz Alemán lo encargan para ubicarlo sobre su enterramiento. Tiene tres pinturas de Luis de Vargas, uno de los pintores renacentistas sevillanos más importantes: Llanto ante Cristo muerto, flanqueado por San Juan Bautista y la Estigmatización de San Francisco.

Luis de Vargas estudió y trabajó en los gremios locales y tras un viaje de formación a Italia, trajo a Sevilla las novedades artísticas del renacimiento italiano. Estos son los tres últimos lienzos documentados antes de su fallecimiento.

Luis de Vargas, Retablo de la Piedad.

CAPILLA ABSIDIAL

La hornacina del retablo contiene la imagen de San Juan Nepomuceno, flanqueada por las estatuas de San Martín de Tours, Santo Vicente Ferrer, la Fe y San Francisco de Paula.

RETABLO DE SAN PEDRO EN CÁTEDRA

La obra es de 1747 y podría ser de Manuel García de Santiago. La imagen titular del retablo está flanqueada por ángeles con sus atributos, y en el ático con un lienzo de la Epifanía.

RETABLO DE LA TRINIDAD

Es un retablo-relicario del siglo XIX, de estilo neoclásico. El grupo escultórico es del XVIII y está realizado por Blas Molner. La hornacina del banco contiene una Piedad de arcilla del XVIII. En los laterales se conservan reliquias de santos no identificadas.

CAPILLA SACRAMENTAL

Se erige bajo la dirección del arquitecto Diego Gómez en la década de 1640. Está decorada con dos retablos:

CAPILLA DEL BAUTISMO

Está iluminada con una vidriera del Bautismo de Cristo. Desde ella se accede a la escalera que conduce a la torre y al coro.

RETABLO MAYOR

Está realizado por el entallador y arquitecto Martín Moreno en 1657. Es uno de los primeros retablos en Sevilla en los que se emplean columnas salomónicas. Está realizado en madera de borne y cedro y después dorado, con tres cuerpos:

LAS OBRAS DE MURILLO

LA CENA

Es la obra más tenebrista de Murillo. Tiene tal carga simbólica, que da para otro post. Es el único cuadro original del pintor conservado en la iglesia. Cuando los franceses se llevaron los cuadros de Murillo, no pensaron que este cuadro fuese suyo, debido a su estética.

Murillo, “La Cena”.

El tema escogido se debe a la función de la capilla sacramental, su emplazamiento original. Es en la última cena donde Cristo transmite a sus discípulos que él permanecerá en el pan y en el vino. Al recibir el encargo de esta obra para la capilla Sacramental, Murillo estudió cómo adaptar La Cena. Murillo se basó en la estampa realizada por Boëtius à Bolswert sobre la composición de Rubens, utilizando el tipo físico y los gestos de los comensales, la actitud de Jesús bendiciendo el pan, el tenebrismo creado por las velas que Murillo cambia por una lámpara, el fondo arquitectónico lo simplificó dejando sólo una columna y la cortina que la rodea.

La santa Cena, de Rubens / Espampa de Boëtius à Bolswert

El mobiliario corresponde a la época del pintor, con elementos cotidianos y reconocibles a los fieles. Incluso el cáliz que pintó sobre la mesa es el mismo que se utilizaba en las misas y que todavía se conserva en el tesoro de la iglesia.

Cáliz que se conserva en el Tesoro de la iglesia, que representó Murillo en La Cena.

PROGRAMA ICONOGRÁFICO DE EXALTACIÓN A SANTA MARÍA DE LAS NIEVES

Es un programa iconográfico de exaltación mariana que narra el origen de la advocación del templo: el de Santa María de las Nieves de Roma, plasmado en dos pinturas situadas en lo alto de la nave de la iglesia. Otras dos representaciones pictóricas, dispuestas en el testero de las naves laterales, proclaman una a la Virgen como Inmaculada y otra a la Iglesia como portadora y administradora de la eucaristía. Todo el conjunto se encargó a Murillo hacia 1662 y se concluye en 1665.

Las pinturas se robaron de la iglesia durante la ocupación francesa en Sevilla, a partir de 1810. El Mariscal Soult tomó estas pinturas para que formasen parte del Museo Napoleón en París. Fueron devueltas a España en 1816, permaneciendo ambas primero en la Real Academia de San Fernando de Madrid y a partir de 1901 en el Museo Del Prado. Unas copias sustituyen a los originales en la iglesia.

FUNDACIÓN DE SANTA MARÍA MAGGIORE DE ROMA

En este conjunto de dos pinturas se representa una antigua leyenda medieval, el origen de la iglesia matriz de Santa María de las Nieves de Roma, que tuvo lugar durante el pontificado del papa Liberio. Murillo se basó en el Breviario Romano sobre la festividad de Santa María de las Nieves.

La historia del primer cuadro, El sueño del patricio Juan, narra que en el siglo IV vivían en Roma un patricio llamado Juan y su esposa, que deseaban legar sus bienes a la Virgen María, pero no sabían de qué forma hacerlo. Una noche de agosto mientras dormían, la Virgen se les apareció en sueños para encomendarles la construcción de una iglesia en el monte Esquilino, cuya planta encontrarían allí, trazada con nieve.

Murillo realizó esta versión en términos sevillanos. Representa el salón principal de la casa, en plena tarde y a la hora de la siesta cuando se cierran las ventanas y queda en penumbra el interior. La pareja aparece traspuesta dormitando tras interrumpir sus ocupaciones. Serenidad, calma y silencio.

Tenéis información del cuadro en la web del Museo del Prado: https://bit.ly/3fvKvuu

Murillo, “El sueño del patricio Juan y su esposa”. Museo del Prado.

En la segunda pintura el conjunto, La visita del patricio Juan y su esposa al papa Liberio, la pareja contó el sueño al pontífice, quien se sorprendió pues había tenido la misma revelación. El 5 de ese agosto se hizo una procesión a la colina del Esquilino, cuya cúspide se encontró cubierta de nieve con el trazado de una planta. Allí se construyó la Basílica Liberiana, la primera iglesia de Roma dedicada a la Virgen.

Murillo representó al papa Liberio con los rasgos de Alejandro VII y utilizó una mesa con un reloj y una campanilla, como en el retrato de Justino de Neve.

Tenéis información del cuadro en la web del Museo del Prado: https://bit.ly/30smcJy

Murillo, “La visita del patricio Juan y su esposa al papa Liberio“. Museo del Prado.

INMACULADA

Representa a la Inmaculada siguiendo el prototipo configurado por Murillo. Los ángeles sostienen una filacteria donde se lee In principio dilexit eam, y entre los fieles se pueden identificar a los siguientes personajes:

Murillo, “Triunfo de la Inmaculada Concepción”.

TRIUNFO DE LA FE Y LA EUCARISTÍA

La Fe aparece como una matrona protegida por el Espíritu Santo. Lleva la Biblia, las llaves de la Iglesia y un cáliz con una Hostia. Unos fieles la miran con devoción y un ángel sostiene una filacteria: In finem dilexit eos loannes Cap. XIII.

Murillo, “Triunfo de la Fe y la Eucaristía”.

Espero que os haya gustado este post. Podéis dejarme vuestras impresiones en comentarios. No olvidéis que tenéis mucha información sobre Historia del Arte en Sevilla en mis perfiles de Twitter e Instagram. Si queréis una visita guiada a la Iglesia de Santa María la Blanca, podéis contar conmigo, como guía de la Junta de Andalucía.

Nos vemos en el siguiente post.

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