Cuando paseamos por las diferentes salas del Museo de Bellas Artes de Sevilla, podemos conocer a una gran variedad de personajes del pasado. Están pintados y enmarcados, colgados en las paredes esperando a que les conozcamos, a que nos acerquemos a ellos para contarnos algo.

Sin duda, uno de los mejores retratos del Museo es el que le hizo al retratado su propio hermano; os hablo del Retrato de Gustavo Adolfo Bécquer de Valeriano Domínguez Bécquer (Sevilla, 1833 – Madrid, 1870).

Valeriano Domínguez Bécquer. Retrato de Gustavo Adolfo Bécquer, 1862. Museo de Bellas Artes de Sevilla.

En este magistral retrato, Valeriano representó a su hermano, el escritor Gustavo Adolfo Bécquer, no solamente revelando su aspecto físico, es un retrato psicológico que revela lo esencial de su personalidad. La elección de la posición, el encuadre y la perspectiva, la expresión de la mirada -fija y penetrante-, y los colores, expresan en conjunto los valores del Romanticismo que ambos hermanos compartían y transmitían, uno con su pincel y el otro con su pluma.

La personalidad contradictoria de Gustavo Adolfo Bécquer, propia de la idiosincrasia romántica, queda reflejada en el retrato. En su escritura reflejaba la síntesis de un universo dividido entre el sueño y la razón. Así le muestra su hermano Valeriano, con porte elegante y aristocrático, escéptico y seductor, en conexión con el espectador a través de su mirada, pero envuelto en un halo de misterio y melancolía con ese fondo tenebroso.

Valeriano y Gustado Adolfo se criaron en Sevilla, al cuidado de sus tíos maternos y aprendiendo de su tío Joaquín, pintor de costumbres y profesor en la Escuela de Bellas Artes de Sevilla. Valeriano permaneció en el taller de su tío hasta 1853, sobreviviendo después con la realización de retratos y vendiendo pequeños cuadros de género. En 1862 se instaló en Madrid, en la residencia en la que Gustavo llevaba ya unos años. Fue entonces cuando surgió este maravilloso retrato.

En enero de 1870 comenzó con su hermano a colaborar como dibujante en La Ilustración de Madrid, hasta que falleció unos meses más tarde, el 23 de septiembre de ese mismo año. Dos meses después falleció Gustavo Adolfo.

Algunos recordarán este retrato de las ediciones de los libros de Gustavo Adolfo Bécquer, pero también de los famosos billetes de 100 pesetas que homenajeaban al escritor.

No se trata únicamente de uno de los mejores retratos del Museo de Sevilla, sino uno de los mayores retratos románticos españoles.

Os dejo esta pieza romántica de Clara Schumann, Drei Romanzen Op. 21 (1853):

Si queréis una visita guiada al Museo de Bellas Artes de Sevilla para conocerlo bien, podéis contar conmigo, como historiadora del arte y guía de la Junta de Andalucía.

Espero que os haya gustado. Podéis dejarme vuestras impresiones y dudas en comentarios. No olvidéis que tenéis mucha información sobre Historia del Arte en Sevilla y en general, en TwitterInstagram y Facebook, así como un canal en Telegram.

¡Os espero en el siguiente post!

http://www.museosdeandalucia.es/web/museodebellasartesdesevilla

2 respuestas

  1. Hermoso retrato de G. A. Bécquer. ❤️ Me encanta esta pintura es preciosa 🎨. ¿es verdad que no era tan guapo como lo pintó Valeriano? ¿es verdad que el famoso era Valeriano y no Gustavo? ¿ninguno de los dos dejó testamento?

    1. Siento mucho no saber responderte a tus preguntas. No sé cómo era físicamente, porque los retratos son como las fotos de hoy, que retocan con photoshop… Valeriano no era más famoso que Gustavo, sino que Valeriano era famoso como pintor y Gustavo como escritor, poeta y periodista. Normalmente la pintura goza de más popularidad que la escritura. No conozco nada sobre el testamento de ambos, lo siento.

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